La principal diferencia entre un servicio estándar y un servicio de pago es que un servicio estándar normalmente se proporciona de forma gratuita, mientras que un servicio de pago requiere que el cliente pague una tarifa para recibir el servicio. Un servicio estándar es un servicio básico que se proporciona a los clientes sin ningún cargo adicional. Los ejemplos de servicios estándar incluyen la asistencia básica al cliente, el acceso gratuito al contenido en línea y las funciones básicas de las aplicaciones de software.